A lo largo de los más de 10 años desde la aparición del vapeo, no se ha demostrado daños o patologías a causa del vape. Es más, aquellos fumadores que se han pasado al vapeo han notado una enorme mejoría en su salud.
Los productos para vapear que se venden en Europa, están fuertemente regulados y reglamentados, lo que garantiza su seguridad. Además los niveles máximos de nicotina están también limitados para garantizar un uso seguro del vape.
Las personas que dejan el tabaco y empiezan a vapear disfrutan de todos los beneficios de dejar el tabaco y notan una rápida mejora de su capacidad pulmonar y su salud en general.
Además, la tasa de éxito del vapeo como método para dejar de fumar es muy superior a la de otros métodos más tradicionales. Si estás dudando si el vapeo puede ayudarte a abandonar el tabaco, no lo pienses más y pásate al vapeo.
Si quieres saber más acerca de que es el vapeo y sus efectos sobre tu salud, sigue leyendo.
¿Qué es el vapeo?
Vapear se refiere al uso de un vaper, vapeador o cigarrillo electrónico. Este dispositivo consta de una resistencia metálica en contacto con algodón empapado en líquido para vapear. Cuando la batería del dispositivo calienta la resistencia, el líquido se evapora y se convierte en vapor, el cual inhalamos para emular la acción de fumar.
¿Por qué elegir vapear? Es una alternativa más segura al tabaco, ya que evitas la inhalación de sustancias nocivas como el alquitrán y las toxinas presentes en los cigarrillos tradicionales. Además, el vapeo te permite disfrutar de una amplia variedad de sabores y controlar tu consumo de nicotina de manera gradual.
¿Qué contiene el líquido para vapear?
El líquido para vapear contiene básicamente tres o cuatro elementos:
Glicerina Vegetal (VG): la glicerina o glicerol es un polialcohol que es ampliamente utilizado en la industria cosmética (jabones, cremas, dentífrico, etc), alimentaria (aparece como E422) y farmaceútica (incluso en medicamentos para inhalación). Su consumo inhalado ha sido ampliamente estudiado y está demostrado como seguro.
Más información sobre la Glicerina aquí.
Propilenglicol (PG): se trata de un alcohol que también es muy utilizado en alimentación, cosmética y farmacia. Se considera seguro tanto por vía oral como por vía inhalada. Es utilizado en inhaladores para pacientes con trasplante de pulmón o para la desinfección del aire mediante vapores en pacientes vulnerables.
Más información sobre el Propilenglicol aquí .
Nicotina: la nicotina es un componente opcional en los líquidos para vapear y en Europa se presenta en concentraciones de entre 3mg/mL y 20mg/mL, lo cual facilita su deshabituación progresiva. En estas proporciones la nicotina no es tóxica y actúa como un estimulante. Además la nicotina es no carcinogénica.
Es importante para la progresiva desintoxicación del tabaco y ayuda a mantener a raya la adicción. La nicotina presente en los cigarrillos convencionales está acompañada de potenciadores de la adicción (una absorción más eficaz, rápida y con mayor efecto), los cuales no se incluyen en los líquidos para vapear, por lo que la adicción que provoca es menor.
Más información sobre la nicotina aquí y aquí.
Aromas alimentarios: el último componente es el aroma que produce el sabor del líquido. Para que un aroma sea considerado seguro debe ser hidrosoluble, por lo que es importante utilizar sólo líquidos aprobados por las instituciones competentes que nos garanticen su seguridad. Nunca utilizar aromas caseros o adquiridos en mercados no regulados.
Estudios sobre el vapeo
Veamos algunos estudios relevantes:
- Este estudio muestra que el nivel de carcinógenos, nitrosaminas, compuestos orgánicos volátiles, metales y otras partículas tóxicas, es mucho menor en los consumidores de cigarrillos electrónicos, que en los fumadores de tabaco y es muy similar al de los no fumadores.
- Uno de los estudios más conocido es aquel que dice que el vapear es un 95% más seguro que fumar, realizado por el Real Colegio Médico de Londres y difundido por el Ministerio de salud inglés . Esto se basa en la baja presencia de químicos tóxicos o cancerígenos en el vapor, y aquellos presentes se encuentran en dosis muy bajas.
- Respecto a los vapeadores pasivos, se ha demostrado que el vapor exhalado contiene partículas a niveles similares a los del aire de cualquier ciudad y muy inferior a las presentes en el humo del tabaco.
Si quieres más información acerca de estudios sobre el vapeo, puedes encontrarla en el blog de Carmen Escrig, doctora en Biología Celular y Genética y Coordinadora Internacional de MOVE .
Vapeo seguro
Aunque se considera el vapeo un 95% menos perjudicial que el tabaco, ¿Qué pasaría si pudiera ser un 99% más seguro?
Existen diferentes formas de vapear y estas influyen en el contenido químico del vapor generado. Veamos qué aspectos del vapeo pueden optimizarse y donde se presentan los posibles riesgos.
La composición del líquido para vapear:
De los compuestos presentes en el líquido, tanto la glicerina como el propilenglicol son ampliamente reconocidos como seguros.
En cuanto a la nicotina, las cantidades son demasiado bajas para presentar riesgos y no es cancerígena.
El riesgo en los líquidos se encuentra en el aroma y es donde los reguladores tienen que centrar sus esfuerzos. En Europa los líquidos pasan fuertes controles y siempre es recomendable consumir aquellos que hayan sido verificados y lleven los sellos correspondientes.
La potencia y la temperatura
El calor en sí mismo es un elemento de riesgo. Un vapor muy caliente es suficiente para dañar las células. La temperatura de los vaporizadores es muy inferior a la alcanzada en el cigarrillo convencional, pero siempre un vapor más frío debe considerarse más seguro.
Pero el calor tiene otras consecuencias, los atomizadores y resistencias suelen ser metálicas; a mayor temperatura más moléculas metálicas se pueden desprender de la resistencia. Aunque los niveles de metales en el vapor es muy cercano al del aire que solemos respirar, si queremos minimizar su presencia tendríamos que vapear a menor potencia o con resistencias de mayor ohmiaje.
Hace unos años aparecieron estudios que aseguraban que el vapor de los cigarrillos electrónicos contienen formaldehidos (que son carcinógenos). Sin embargo estos estudios fueron realizados con vapeadores sobrecalentados, es decir, en condiciones de calada en seco. Un vapeador nunca va a vapear en estas condiciones por el terrible sabor que genera una calada de este tipo. Es importante saber es que si nuestro algodón muestra síntomas de quemado o el sabor es amargo debe ser sustituido por uno nuevo.
Mantenimiento e higiene
Es importante que hagamos el mantenimiento necesario al vaporizador. No estirar el uso recomendado de las resistencias comerciales y cambiar los algodones a menudo en resistencias artesanales.
Por supuesto se debe limpiar las boquillas frecuentemente, ya que nos la llevamos a la boca. De la misma manera que lavamos los vasos, tendremos que mantener limpias las partes del vaper que van a la boca.
Con estos consejos podemos garantizar un vapeo mucho más seguro que minimice cualquier posible daño que aún está por demostrar.